Tardío y las preguntas que más temprano que tarde debemos hacer

En unos días más comienza la FIL La Paz 2024 y por eso vamos dando espacio a reseñas de libro que podrías estarte antojando en el campo ferial Chuquiago Marka. En esta ocasión, Roger Apaza nos habla de Tardío, poemario de Juan Malebrán, publicado por Mantis Editores.
Editado por : Adrián Nieve

Tardío de Juan Malebrán obtuvo el primer lugar en el Premio Internacional Manuel Acuña de Poesía en Lengua Española 2019. Publicada en Mantis Editores, México, el año 2022, invita al lector a detenerse y reflexionar. Similar a un buen libro de filosofía, nos hace cuestionar nuestra percepción y lugar sobre y en el mundo. 

A través de escenas cuidadosamente construidas, Malebrán nos insta a focalizar nuestra mirada en un solo punto dentro de un vasto paisaje repleto de elementos que, aunque invaden nuestros sentidos, no siempre son atendidos. Esta interpelación dirigida directamente al lector, recordando la forma en que varios otros autores nos llevan a detenernos en detalles aparentemente insignificantes, resulta en una experiencia de lectura profunda, introspectiva y meditativa.

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Foto: Mónica Velásquez

Tardío nos lleva a un viaje y busca que cada uno se detenga, piense, mire, escuche y sienta con calma. El poeta, mediante el lenguaje y el uso de verbos como “pensemos”, “miremos” y “detengámonos”, nos insta a nosotros los lectores a tomar un respiro y repensar a partir de los distintos escenarios alojados en cada poema. Sin embargo, no es una tarea que deba hacerse con desgano ni apuro, pues tal y como se evidencia en las distintas estrofas, el acto de pensar requiere que dispongamos de nuestro tiempo para digerir y analizar el contenido. 

Un ejemplo de esto es el verso: “PORQUE LA MEMORIA es un músculo que tarde o temprano se desgarra nos detendremos aquí para protegernos de la ventisca y […] reposar la musculatura perdida también en la mirada porque no hay apuro en llegar a destino ni en agotarse por culpa de un cansancio innecesario [...]”. (p. 17).

Este ejercicio, el de pensar y reflexionar, se refuerza aún más a partir de la carencia de signos de puntuación, obligando al lector a encontrar y decidir dónde hacer las pausas, lo que añade un nivel de interacción y personalización a la lectura. Es un recurso literario efectivo que fomenta nuestra capacidad de introspección.

La estructura del poemario está dividida en cuatro secciones, cada una con su propio dinamismo. Este estado activo se logra mediante las imágenes en movimiento, la progresión narrativa (el viaje) y la fluidez y el ritmo propuesto en el lenguaje de Malebrán. Crea, también, una cohesión dentro de la obra, haciendo que el lector sienta que está en una travesía a través de diferentes aspectos de la misma reflexión.

El tema central del poemario remite a nuestra relación como individuos con la realidad, lo que podemos y no podemos mirar, escuchar o pensar. Este enfoque introspectivo se evidencia en la forma en que Juan Malebrán utiliza las imágenes de personajes, escenas, objetos y distintos animales a los que refiere la voz poética. Crea, así, una sensación de presencia y ausencia simultáneas entre lo que está y lo que no, aquello a lo que alude, pero no confiesa: esa pregunta que debemos hacernos y cuya respuesta la encontraremos en cada verso. Este juego de existencia y carencia, no solo desafía al lector a reconsiderar su percepción de lo real, sino que también cuestiona la naturaleza de la realidad misma.

Tardío es un poemario que vale la pena leer, pues requiere que el lector se detenga y reflexione sobre sí y el mundo con el que interactúa. Nos plantea preguntas que más temprano que tarde debemos hacernos. La obra de Malebrán es altamente contemplativa y meditativa, utiliza una estructura dinámica y diversos recursos para fomentar una lectura activa y participativa. La lectura de Tardío no es solo un viaje a través de la poesía, sino una meditación sobre la naturaleza misma de nuestra existencia.

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