Sin Aroma desde Cochabamba
Jorge nos da cinco razones para apreciar el documental “Sin Aroma” de Dorian Magne. Una historia exquisita, además de una gran producción que cuenta dos historias paralelas.
Cinco razones para apreciar el documental ‘Sin Aroma’ de Dorian Magne.
Documental Sin Aroma escrito y dirigido por el documentalista Dorian Magne. Una producción que fue parte del Festival de cine Entre Largos y Cortos de Oriente de Venezuela que ganó Mejor guion, Mejor Dirección, Mejor Fotografía y Mejor sonido; y en tierras bolivianas obtuvo la Selección Oficial del Fenavid de Santa Cruz y también tiene la Selección Oficial del Festival de cine Diablo de Oro de Oruro. Próximamente será proyectado en diferentes ciudades de Bolivia.
Acá las cinco razones por las que se debe apreciar el documental Sin Aroma:
- Un documental. Dos historias duras y crudas. Ambas se desarrollan en Cochabamba. La primera es una introspección a la segunda historia. La primera es más cruda, sangrienta y auténtica; visualmente en la primera historia aparecen cerdos gritando y es acompañada de manera brillante con una narración en voz en off que cuenta cómo es el destino del hombre desde su inicio hasta su fin en este burdo mundo, listos para el matadero, donde solo queda despertar y esperar, tal vez algún día todo podría mejorar.
- La segunda historia es sobre José Edwin Gutiérrez Caballero. Vive dos años en la calle. Tiene catorce años y ya va hacia los quince. No vive tranquilo ni feliz. Es consumidor de pasta base que viene del trópico, pero él la llama “Tula”. Otros, como los satánicos, lo llaman “Sata”, según para ellos eso es el Diablo. Tal pasta, según José, debe ser compartida porque si se consume solito puede llevarte a cometer actos desastrosos, como asesinar. De esta manera la segunda historia gira en torno a José, quien es un joven de la calle, consumidor de drogas y su único sustento económico es extender la mano para que la gente le regale monedas o a veces realizar una carrera de manos, hurtando una billetera o algo de valor para sobrevivir.
- El nombre del documental es ambiguo. “Sin Aroma” hace referencia en primera instancia a que las personas o la sociedad en su conjunto han perdido esa sensibilidad humana, como en el caso de la primera historia entre el carnicero y los cerdos, donde el carnicero se condiciona a hacer su trabajo y de algún modo está ignorando todas las reglas morales y éticas hacia los mismos seres vivos y de la sociedad; en el caso de José, es una historia casi común, donde él no ha escogido ser así, sino que la sociedad lo ha convertido lo que es. Y en otro aspecto quizá sencilla y llanamente podría hacer referencia a la avenida Aroma como tal, que es donde se desarrolla gran parte del documental.
- Con gran destreza en la técnica y el lenguaje cinematográfico, el documental Sin Aroma es impecable. La música de Charly Rojas Lara queda perfectamente con la historia. La composición poética de la fotografía es espectacular. Es increíble como juega con el movimiento de cámaras, paleta de colores y edición.
- Sin Aroma nos deleita una historia exquisita por su contenido (in)moral, (anti)social, y (anti)ético, además, de la gran producción que sin duda es un factor que ayuda mucho a contar las dos historias; Sin Aroma de Cocha, cuando le toque ser proyectado en salas y/o espacios culturales de diferentes ciudades de Bolivia, hay que apreciar y disfrutar verlo en pantalla grande y con sonido envolvente.
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